La Gatita de uñas afiladas
Había una vez una gatita muy pequeña,
que estaba sola y con mucho frío acurrucada en una caja de cartón se encontraba en una plaza.
Su mamá y sus 4 hermanos deciden
alejarse de ella. Porque la gatita tenía las uñas muy afiladas y lastimaba a
sus hermanos .
Estaba muy triste , extrañaba a su mamá
y a sus 4 hermanos.
Eran las 5 de la tarde, y ya se
escondía el sol, arrebatándole toda la calidez que le quedaba
a la gatita. De tanto frío comenzó a
estornudar, y por suerte la escuchó un niño que volvía
con su familia de pasear. Corría por la plaza con su hermano, jugando a las
carreras y la escuchó, paró, y pidió
silencio a su hermano Lucas que no dejaba de gritarle
que él fue el ganador de la carrera.
Los dos niños comenzaron a buscar en la
plaza aquel sonido extraño que escuchaban. A los gritos les decían sus padres
que ya era hora de ir a casa, pero ellos seguían buscando desesperadamente.
- ¡LUCAS!¡LUCAS! ¡MAMÁ!¡PAPÁ!- gritó
Victor, el niño que escuchó primero el sonido.-
¡ENCONTRÉ EL SONIDO!, es una gatita.-
-¡¿MAMÁ, PAPÁ, PODEMOS LLEVARLA A
CASA?!- gritaron Lucas y Victor eufóricos.
Tras mucha discusión, entre si era
correcto porque ellos aún eran muy pequeños para
hacerse cargo de una mascota,
aceptaron.
Cuando agarran a la gatita ,se dan
cuenta de que era imposible porque sus uñas eran largas y muy afiladas .
Decidieron llevarla en la caja y ver cómo la podrían agarrar .
La gatita fue nombrada Mimosa
Día a día Víctor y Lucas intentaban
tomarla pero realmente la gatita , sin
querer los lastimaba.
La gatita estaba triste por su familia
y aparte sentía que nadie la agarraba.
Un día Lucas y Víctor pensaron si le
ponemos un par de guantecitos en sus
manos.
Sus padres les decían que no resultaría ,pero
si lo quieren intentar.
Mandaron hacer un par de guantes
especiales para colocarles a Mimosa.
El gran día llegó. Intentaron ponerles los
guantes y la gata se resistía. Así por varios días.
Le hablan y le dicen . Mira Mimosa yo
me coloco los guantes y así te puedo acariciar , ahora tendrás que intentarlo
vos ,y de esa manera podremos tocarte y
acariciarte.
De apoco le ponen los guantes y se los
deja puesto ,al fin Mimosa está en nuestros brazos y podrás cada día hacerlo.
De esa manera tuvo que pasar por momentos de
aprendizaje y aprendió a usar sus guantes y
confiar en la nueva familia.
Mimosa uso mucho tiempo los guantes
hasta que después de grande pudo aprender a gastar sus uñas en los árboles y ya
sus uñas no lastimaban.